lunes, 17 de octubre de 2016

Rusia vs Estados Unidos: un enfrentamiento entre falsos opuestos

"Los seres humanos de más amplio intelecto saben que no existe una auténtica distinción entre lo real y lo irreal" (H. P. Lovecraft, La tumba)

Basta con ver durante unos días la programación del canal oficialista ruso de noticias Rusia Today para darse cuenta que éste reproduce uno por uno los valores del Nuevo Orden Mundial de un modo no muy diferente a cómo lo hacen sus supuestos enemigos occidentales: el idioma principal del canal es el inglés; el bienestar material es considerado como la meta fundamental de la existencia humana (ideal zoológico); mayoritariamente son mujeres las que presentan las noticias, entrevistas y reportajes; las ideas feministas y otras ideas posmodernas (los derechos de los animales, el desarrollo sostenible, etc.) son consideradas como dogmas, tanto por estas mujeres como por los hombres que participan; la digitalización de la sociedad es vista como algo deseable y a desarrollar; nunca se cuestionan las fuentes y las versiones oficiales sobre acontecimientos que están acelerando los cambios necesarios para consolidar el Nuevo Orden Mundial: terrorismo, inmigración, cambio climático, enfermedades víricas, disidencias controladas [1], etc.

También llama la atención el apoyo de muchos presentadores y analistas a la candidata a la presidencia de los Estados Unidos Hillary Clinton. Éstos [2], con la excusa de evitar que el excéntrico magnate Donald Trump gane las próximas elecciones, realizan continuos alegatos en favor de la líder demócrata. Una actitud que, cuanto menos, resulta curiosa, pues es precisamente el partido Demócrata quien con su actitud en Siria está a punto de desatar un conflicto bélico abierto entre las dos superpotencias. Esta actitud de tibieza (por no decir de complicidad) del canal gubernamental ruso hacia quienes deberían ser sus más odiados enemigos, constituye una de las mejores pruebas de que el enfrentamiento entre Rusia y Estados Unidos es puro paripé.

Este enfrentamiento, como todo enfrentamiento entre falsos opuestos, es de gran utilidad para conseguir la polarización de las masas (y con ello, de los diferentes Estados), obligándolas a decantarse exclusivamente por uno de los dos bandos en conflicto. Se busca crear tal clima de enconamiento, que no nos quede más remedio que posicionarnos a favor de uno de los dos contendientes, pues la enorme tensión social generada (los medios de uno y otro bando ya empiezan a hablar de riesgo de guerra nuclear), al bloquear nuestra capacidad para el análisis y activar el lado más irracional de nuestro cerebro, nos impide comprender que ambos representan esencialmente lo mismo. De esta manera se consigue integrar mentalmente al conjunto de la población mundial (independientemente de a quien apoyen) en los valores globalistas, que, de un modo u otro, son defendidos por ambos.

Un ejemplo de la integración a través del enfrentamiento es el conflicto que durante años se vivió en el País Vasco, y que obligó a la población vasca y del resto de España a tener que elegir entre dos opciones aparentemente distintas: el estatalismo español o el estatalismo vasco (recordemos que ETA era una organización de corte marxista-leninista). Finalmente, todo este falso enfrentamiento terminó, como podemos ver al día de hoy, con la integración definitiva de la disidencia vasca en las instituciones del Estado.

En el fondo, y esto es fundamental para comprender adecuadamente todo este asunto, no debemos olvidar que tanto Rusia como Estados Unidos son herederos de una milenaria tradición judeocristiana, y por lo tanto, en ambos subyace una clara vocación ecuménica, o lo que es lo mismo, globalizadora, por lo que no debería de extrañarnos demasiado que se aliaran para la consecución de un objetivo que no dejaría de ser común.

De cualquier modo, en mi opinión, esta estrategia va mucho más allá de un plan urdido exclusivamente por Rusia y Estados Unidos, quienes no dejarían de ser simples peones al servicio de un rey (en este caso, de una reina) en toda esta partida de ajedrez geopolítica. En el fondo, todo este enfrentamiento desestabiliza permanentemente a ambos (como lo hizo Vietnam en los 60 ó Afganistán en los 70), impidiendo que ninguno de ellos llegue a convertirse en potencia hegemónica y favoreciendo que otras potencias puedan ejercer, al adoptar un papel más secundario (como árbitros), una enorme influencia sobre uno y otro (y por ende, sobre el resto del mundo) sin demasiado desgaste. Una desestabilización que estaría dirigida básicamente contra el pueblo ruso y estadounidense, no contra sus clases dirigentes, pues éstas, desde hace siglos, tan sólo se limitan a obedecer ordenes. Esta obediencia se debe a que, a pesar del enorme tamaño de ambos Estados, ninguno de ellos controla (a través de las armas o de la cultura) los suficientes territorios geopolíticamente claves como para ejercer chantajes efectivos ("si no haces esto, no te dejo pasar por aquí") que les permitan convertirse en líderes mundiales. Por no hablar de los lazos sanguíneos que, desde hace siglos, unen a los dirigentes de las principales potencias con una raíz común.



Además del adoctrinamiento progresivo en los valores del Nuevo Orden Mundial, el objetivo final de este falso enfrentamiento, que probablemente desembocará en una guerra mundial (que, como ya he dicho en otras ocasiones, no tiene porque ser completamente real), es conseguir condicionar al conjunto de los habitantes del planeta para que acaben aceptando como necesario un único gobierno para todo el mundo, que gestione en exclusiva sus recursos y ponga fin así a las guerras por el control de los mismos. En realidad, no hay una gran diferencia entre esto y la Pax Romana, pues es como si los promotores de todo este tinglado les estuvieran diciendo a los habitantes de los diferentes países del mundo: "sólo dejaremos de guerrear cuando nos hayáis entregado definitivamente vuestra soberanía". ¡Un chantaje en toda regla! Este Gobierno Mundial sólo será la tapadera de una nueva tiranía mundial, pues las principales potencias implicadas en el conflicto, Rusia y Estados Unidos, serán quienes fijen las condiciones de la Paz, y ambas, como ya he dicho, son siervas de un mismo "señor" (Lord), o más bien habría que decir: hijos de una misma (reina) madre. No es casualidad que todos los equipos de fútbol que participan en la Champion Leage, incluidos los rusos, se cuadren marcialmente, antes de cada partido, ante una canción compuesta para la ceremonia de coronación de los reyes y reinas británicos: Zadok the priest (George Frideric Handel)

En cualquier caso, las guerras son un mecanismo de control social demasiado valioso como para desaprovecharlo, por lo que, a pesar de la llegada de un Gobierno Mundial, éstas continuarán produciéndose, aunque sea de un modo totalmente ficticio. Cuando el Gobierno Mundial se haya instaurado de facto, es muy posible que se desate una falsa guerra interplanetaria que sirva para encauzar las pulsiones sádicas propias del hombre civilizado en defensa del Nuevo Orden [3].

El que importantes medios de comunicación rusos (o aliados de Rusia) den cabida a opiniones de analistas disidentes, que incluso llegan a revelar todo este proyecto globalista del Nuevo Orden Mundial, tiene como objetivo fagocitar a dichos analistas, integrarlos en toda esta perversa maquinaria, de tal modo que, a pesar de lo subversivo de su información, ésta sólo sirva para "alimentar a la bestia", al reforzar con su activismo disidente la careta de Rusia. El error de estos analistas es el de haberse dejado seducir por este juego de falsas polaridades. Buscando una salida fácil, creyeron ver en Rusia un opositor al Gobierno Mundial, cuando en realidad sólo es otro títere más del mismo. Hace tiempo que el mundo fue conquistado en su totalidad; todo lo que sucede a nuestro alrededor sólo son técnicas científicas de gestión social para que la cosa no se les vaya de las manos.

"Temo que no acabas de ver las cosas con claridad. Nadie piensa en términos de seres humanos. Los gobiernos no lo hacen, ¿por qué íbamos a hacerlo nosotros? Hablan del pueblo, del proletariado... y yo, de los tontos y de los peleles, que es lo mismo. Ellos tienen sus planes quinquenales... yo también." (El Tercer Hombre, Carol Reed, 1949)

Notas:
[1] Habitualmente son entrevistados en Rusia Today representantes de organizaciones de raíces globalistas como WikiLeaks, ATTAC o Podemos para dar opinión de autoridad sobre determinados temas. El canal de noticias en español HispanTV, de uno de los mayores aliados de Rusia, Irán, es otro gran difusor del mensaje globalista de los chicos de Soros.
[2] En una reciente entrevista realizada por la colaboradora de Rusia Today, Eva Golinguer, al presidente de Ecuador, Rafael Correa, éste, ante la pregunta de quién le gustaría que ganara las próximas elecciones en Estados Unidos, aprovecha para lanzar un mordaz mensaje antiTrump, al decir que la habitual política belicista del Partido Republicano sería lo mejor para mantener unidos a los pueblos de Latinoamérica. Finalmente, tras aclarar que se trataba de un comentario sarcástico, tanto él como la entrevistadora acaban concluyendo que lo mejor para Estados Unidos y para el mundo sería que ganara Hillary.(https://actualidad.rt.com/programas/detras_de_la_noticia/220080-correa-nuevo-plan-condor). Curiosamente, el partido demócrata es el mayor abanderado de los valores del Nuevo Orden Mundial en EEUU: feminismo, homosexualismo, transhumanismo (manipulación genética y control cibernético de la vida humana), globalismo (multiculturalismo homogeneizador), etc..., por lo que el sutil apoyo de Rusia Today a la líder demócrata nos da otra buena pista de la verdadera tendencia ideológica de Rusia y de sus más cercanos aliados (en este caso, el Ecuador bolivariano).
[3] La represión inherente al proceso civilizatorio conduce a los individuos a desarrollar tendencias sádicas, tal y como explicaron muy bien tanto Erich Fromm (El miedo a la libertad) como Wilhelm Reich (La función del orgasmo). Las procesiones de Semana Santa, la retransmisión de todo tipo de catástrofes en los telediarios, o los programas de telerrealidad, en los que los concursantes sufren mil y una penalidades, son algunos de los métodos usados por el Poder para encauzar el sadismo propio del hombre civilizado y conseguir que esta insania colectiva no termine por destruir la civilización; lo que se busca es lograr un cierto grado de orden en el caos.

domingo, 2 de octubre de 2016

La crisis del PSOE: un paso necesario para la demolición controlada del parlamentarismo

"¿Acaso la noble simplicidad de la virtud no es siempre víctima de los ardides odiosos del crimen?" (Marqués de Sade, La marquesa de Gange, cap. V)

El objetivo del show mediático que se ha montado en torno a la llamada crisis del PSOE, vuelve a ser el mismo que el de otros sucesos políticos recientemente acaecidos en España (15-M, la irrupción de Podemos, casos de corrupción en el PP y en el PSOE, el puñetazo a Rajoy, la imposibilidad de formar gobierno, la repetición de elecciones, etc.), es decir, se trata de un paso más en la demolición controlada del viejo sistema parlamentario, para lo cual, la manipulación psicológica de las multitudes -jugando con sus ideales, esperanzas, deseos y temores- se está revelando como un método tremendamente efectivo.

Desde hace años, se vienen escenificando en España, a modo de autos sacramentales, una serie de sucesos políticos cuyo objetivo es gestionar una transición lo más dulce y pacífica posible hacia un nuevo sistema aún más totalitario que el actual parlamentarismo: la ciberdemocracia y el Gobierno Abierto, unas prácticas políticas ideales para que las grandes corporaciones transnacionales puedan hacerse con el control total de los recursos (materiales y humanos) de los diferentes Estados. Lo que se pretende es que sean los propios ciudadanos (hoy convertidos en mero ganado humano por su voluntaria condición de público televisivo o de usuarios compulsivos de las redes sociales) quienes, tras verse sometidos a una serie de situaciones de tensión (todas ellas inducidas artificialmente a través de "fakes" mediáticos), terminen por demandar ellos mismos los cambios deseados por los grupos dirigentes.

Concretamente la crisis del PSOE será de gran ayuda para trasvasar el apoyo de la mayoría de sus votantes hacia el partido político Podemos (principal abanderado de la ciberdemocracia y del Open Government en España), de tal modo que, al contar éste con un mayor apoyo popular, le sea mucho más sencillo introducir los cambios necesarios para la definitiva implantación del nuevo sistema. Y es que, en un país como España, donde el cainismo es la ideología política por excelencia, el que una buena parte de los líderes del PSOE se hayan llegado siquiera a plantear la posibilidad de facilitar que sus eternos rivales, el Partido Popular, vuelvan a gobernar el país durante otros cuatro años más, es algo imperdonable hasta para el menos fiel de los votantes socialistas. Sin duda alguna, este acto de traición para con sus bases provocará una fuga en masa de militantes y votantes hacia Podemos, que tendrá como resultado la desaparición definitiva del PSOE del panorama político, tal y como ya le sucedió a Izquierda Unida, facilitando así el progresivo desarrollo del proyecto podemita (teorizado y esponsorizado, entre otros muchos, por el alquimista de las finanzas George Soros). En el caso de que el PSOE termine por facilitar un gobierno del PP, las contradicciones de los socialistas se irán agudizando durante la próxima legislatura, lo cual propiciará su progresiva desintegración y facilitará la llegada al Poder de Podemos (Unidos Podemos o como se les ocurra llamarle de cara a los próximos años), que acabará contando con el apoyo mayoritario de los votantes de izquierdas. Y si esto no les funciona, siempre les queda el plan B: un golpe de Estado con la excusa de una inminente amenaza terrorista, de una alerta sanitaria-climática de proporciones apocalípticas o incluso de una invasión alienígena (Hollywood lleva preparando durante décadas a la población mundial para que algo así pueda resultar suficientemente creíble); todo esto en el caso de que antes no se desate una guerra mundial que reduzca a cenizas de una vez por todas el viejo orden, una guerra que no tendría porque ser totalmente real. Como vemos, las posibilidades y alternativas que se manejan para implantar definitivamente los valores globalistas a lo largo y ancho del planeta, son ilimitadas.

Como ya he comentado en artículos anteriores, los más o menos votos que pueda recibir el PSOE o Podemos en unas próximas elecciones, es lo de menos (las elecciones son fácilmente amañables y todos los principales actores políticos están compinchados, por lo que esto no es un problema), lo importante es apoderarse de tal modo de las mentes de los telespectadores, que las medidas que se pretenden introducir sean aceptadas por la mayor parte de la población y con el mayor consenso social posible, al ser vistas como la consecuencia lógica e inevitable de un proceso político totalmente espontáneo, cuando lo cierto es que no es más que una ilusión colectiva creada a golpes de shows y sketchs mediáticos, guionizados de la primera a la última palabra y mueca.

Gracias a estas técnicas de hipnotismo de masas (imposibles si no fuera por los grandes avances tecnológicos de los que dispone el sistema), hoy es posible gestionar la explotación de los diferentes rebaños humanos sin apenas sobresaltos. En nuestras días, el ciudadano medio se encuentra tan profundamente alienado, que ya es totalmente incapaz de distinguir la realidad de la ficción, y hasta engaños tan burdos como éste son prácticamente indetectables para la sociedad en su conjunto. Debido a la alta predisposición del público a tragarse todo lo que se le cuente, ya no hace falta esmerarse demasiado, y si antiguamente el sistema recurría a los grandes genios (Dante, El Bosco, Miguel Ángel, Stanley Kubrick...) para producir sus trucos de ilusionismo, hoy le vale con cualquier director de películas de serie B... o incluso con sus becarios.

Probablemente la próxima gran estocada mediática se la lleve el PP, tanto para propiciar un trasvase del apoyo popular con el que éste cuenta hacia el otro ciberpartido globalista (Ciudadanos) como para movilizar (tensionar) a los partidarios de Podemos. Todo ello con la idea de convocar elecciones anticipadas poco tiempo después de que el PP haya formado gobierno, unas elecciones en las que se terminarán imponiendo definitivamente los partidarios del Open Government: Podemos-Ciudadanos.

Todo este proceso, a pesar de su apariencia local, tiene un objetivo global, pues pretende servir de ejemplo para el resto del mundo gracias a su retransmisión masiva a escala planetaria, de tal modo que, en un futuro próximo, las tesis de Soros y compañía sean más fácilmente digeribles para el conjunto de la opinión pública internacional.